Monday, April 8, 2013

Capítulo 7 - Juntos para siempre


Juan, Carolina, Augusta, y Héctor todavía están en la sala. Cuando entra Pablo…con una pistola.

Augusta: ¡¿Qué haces?! ¿Por qué tienes una pistola?
Pablo: ¡Porque tú no me dejas estar con la mujer que amo!
Juan (se levanta): ¡¿De qué diablos estás hablando!?
Carolina: No se peleen…
Pablo (interrumpe): Carolina y yo nos amamos y nadie nos va a impedir estar juntos.
Héctor: ¡Cálmense! (Se acerca despacio hacia Pablo pero Pablo le dispara, todos se inmóviles en silencio)

Carolina y Augusta gritan
Augusta: ¡Pablo eres un desgraciado! Eres un hijo de la calle, ni siquiera eres mi hijo. Nunca te he amado, estabas aquí con nosotros sólo por Héctor.
Carolina interrumpe: ¡Basta!

Augusta le da una cachetada a Carolina y Pablo  dispara a Augusta.

Juan le empieza a hablar a Pablo sobre su infancia intentando calmarlo.

Juan: Te acuerdas cuando nos compraron una pelota de fútbol y jugábamos juntos...
Pablo interrumpe: ¡Pero solo jugábamos cuando tú querías, igual con Carolina!



Pablo dispara a Juan. Carolina besa intensamente y apasionadamente a Pablo junto al cuerpo muerto de Juan.

Carolina le susurra al oído a Pablo: ¡Te Amo! Pero el bebé que espero no es tuyo es de… Héctor.
Pablo: ¡Hija de …! ¡Qué diablos me estás diciendo!
Carolina: ¡Héctor y yo nos amábamos pero ahora sólo te amo a ti!

Pablo pierde el control la mira la abraza y la besa. Después se oye un solo disparo. Directo al estómago de Carolina. Pero sólo era el sonido no era un disparo.

Pablo: ¡Lo siento!
Carolina: ¡Es un milagro! Es una señal del cielo…
Pablo: ¡Lo vamos a criar juntos! ¡Te amo Carolina! ¡Vamos a rehacer nuestra vida con nuestro hijo!


Ellos se agarran de la mano y caminan hacia la puerta se suben al carro y manejan hacia el atardecer. Nunca volvieron atrás.
FIN.


Por Emma, Libby y Michelle.

Friday, April 5, 2013

Capítulo 6 - El plan de Pablo


Juan, Carolina, y Pablo, el hermano de Juan, entran en la sala de estar. Nadie quiere sentarse y la atmósfera es muy incómoda.
Pablo: ¿Dónde está mamá? Tengo que preguntarle algo.
Juan: Mamá está en la cocina limpiando los platos, acabamos de cenar. Iré y le diré que estás aquí.
Juan sale.
Pablo: Mi hermosa Carolina, ¿cómo estás esta noche maravillosa?
Carolina: ¿Qué haces aquí? Prometimos que nunca nos veríamos en público. Nuestras vidas se podrían arruinar.
Pablo: Esta es mi casa. Da la casualidad de que estabas aquí para cenar al mismo tiempo que decidí pasar a saludar. Pero, mi amor, quiero hacer un plan para estar juntos. Quiero despertar junto a tu hermosa cara cada día. Eso es lo que quiero.
Carolina: ¿Cuál es tu plan? Quiero mantener nuestra relación en secreto. Juan casi descubrió nuestra relación cuando visitó mi casa la otra noche. Le conté a Juan la historia de Miguel.
Pablo: ¿Te dio un anillo de compromiso ya?
Carolina: No
Pablo: Cuando lo haga, puedo darte un anillo de compromiso idéntico. Parecerá que es el de él cuando realmente es el mío. En la boda, contamos nuestro plan.
Carolina: No sé cómo resultará esto.
Pablo: Carolina, si realmente me amas, seguirás el plan conmigo y entonces podremos vivir felices donde quisieras. También podría comprarte un anillo con un diamante hermosísimo.
Carolina: Pero ¿no te sientes mal por hacer esto a tu hermano?
Pablo: ¿Yo?¿Sentirme mal? Yo nunca voy a sentirme mal por él. Cuando éramos jóvenes, el siempre tenía que tener toda la atención, y por eso, yo nunca estaba aquí, y mis padres me olvidaron.
Carolina: ¡Pobre Pablo! Por eso, yo soy toda tuya. Quiero seguir nuestro plan contigo y me muero por casarme contigo.
Pablo: Ahhh esto es lo que me gusta oír cariño, no pue-…
Carolina: Shhhh, vienen Juan y Augusta.



Juan y Augusta entran en la sala de estar. Augusta no puede creer lo que ve. Juan y Carolina se van y se quedan solos Augusta y Pablo en la sala. Todo es muy incómodo.
Pablo: Hola Madre, ¿cómo está usted?
Augusta: Pablo, ¿qué quieres de mi? Cada vez que vienes a mi casa, es porque necesitas dinero o algo que sabes que no voy a darte.
Pablo: ¿Así que no soy bienvenido aquí?
Augusta: No, no eres bienvenido aquí. He llamado y mandado muchos correos electrónicos pero nunca me respondes. Es verdad que eres mi hijo, pero no quiero que mi hijo se limite a hablar conmigo cuando necesita dinero. Tú tienes bastante años para ganar tu propio dinero. Pablo son las 10:30 de la noche, si no te vas ahora, llamaré a la policía.
Pablo:¿En serio? ¡Qué sinvergüenza eres! Tu hijo solo quiere saludarte porque no hemos hablado en tanto tiempo y no lo permites. ¡Qué madre! Me voy. Adiós madre.

Pablo se va de la casa y desaparece en la noche. Augusta no sabe lo que ha pasado en los últimos minutos. Ella todavía está muy sorprendida. No sabe qué debe hacer.
¿Qué pasó con Pablo y su madre?¿Puede Carolina seguir el plan con Pablo?¿Qué pasará con Juan si se da cuenta de que hay un plan?

Por Sam y Courtney.