Juan,
Carolina, y Pablo, el hermano de Juan, entran en la sala de estar. Nadie quiere
sentarse y la atmósfera es muy incómoda.
Pablo: ¿Dónde está mamá? Tengo
que preguntarle algo.
Juan: Mamá está en la cocina
limpiando los platos, acabamos de cenar. Iré y le diré que estás aquí.
Juan sale.
Pablo: Mi hermosa Carolina, ¿cómo
estás esta noche maravillosa?
Carolina: ¿Qué haces aquí?
Prometimos que nunca nos veríamos en público. Nuestras vidas se podrían
arruinar.
Pablo: Esta es mi casa. Da la
casualidad de que estabas aquí para cenar al mismo tiempo que decidí pasar a
saludar. Pero, mi amor, quiero hacer un plan para estar juntos. Quiero
despertar junto a tu hermosa cara cada día. Eso es lo que quiero.
Carolina: ¿Cuál es tu plan? Quiero
mantener nuestra relación en secreto. Juan casi descubrió nuestra relación
cuando visitó mi casa la otra noche. Le conté a Juan la historia de Miguel.
Pablo: ¿Te dio un anillo de
compromiso ya?
Carolina: No
Pablo: Cuando lo haga, puedo darte
un anillo de compromiso idéntico. Parecerá que es el de él cuando realmente es
el mío. En la boda, contamos nuestro plan.
Carolina: No sé cómo resultará
esto.
Pablo: Carolina, si realmente me
amas, seguirás el plan conmigo y entonces podremos vivir felices donde
quisieras. También podría comprarte un anillo con un diamante hermosísimo.
Carolina: Pero ¿no te sientes mal
por hacer esto a tu hermano?
Pablo: ¿Yo?¿Sentirme mal? Yo
nunca voy a sentirme mal por él. Cuando éramos jóvenes, el siempre tenía que
tener toda la atención, y por eso, yo nunca estaba aquí, y mis padres me olvidaron.
Carolina: ¡Pobre Pablo! Por eso,
yo soy toda tuya. Quiero seguir nuestro plan contigo y me muero por casarme
contigo.
Pablo: Ahhh esto es lo que me
gusta oír cariño, no pue-…
Carolina: Shhhh, vienen Juan y
Augusta.
Juan
y Augusta entran en la sala de estar. Augusta no puede creer lo que ve. Juan y
Carolina se van y se quedan solos Augusta y Pablo en la sala. Todo es muy incómodo.
Pablo: Hola Madre, ¿cómo está
usted?
Augusta: Pablo, ¿qué quieres de
mi? Cada vez que vienes a mi casa, es porque necesitas dinero o algo que sabes
que no voy a darte.
Pablo: ¿Así que no soy bienvenido
aquí?
Augusta: No, no eres bienvenido
aquí. He llamado y mandado muchos correos electrónicos pero nunca me respondes.
Es verdad que eres mi hijo, pero no quiero que mi hijo se limite a hablar
conmigo cuando necesita dinero. Tú tienes bastante años para ganar tu propio
dinero. Pablo son las 10:30 de la noche, si no te vas ahora, llamaré a la
policía.
Pablo:¿En serio? ¡Qué sinvergüenza
eres! Tu hijo solo quiere saludarte porque no hemos hablado en tanto tiempo y
no lo permites. ¡Qué madre! Me voy. Adiós madre.
Pablo
se va de la casa y desaparece en la noche. Augusta no sabe lo que ha pasado en
los últimos minutos. Ella todavía está muy sorprendida. No sabe qué debe hacer.
¿Qué
pasó con Pablo y su madre?¿Puede Carolina seguir el plan con Pablo?¿Qué pasará
con Juan si se da cuenta de que hay un plan?
Por Sam y Courtney.
No comments:
Post a Comment