Después de la
conversación de Juan y Carolina, Carolina va al baño para limpiarse las
lágrimas de la cara. Se sientan juntos en la mesa pero Elena no está allí.
Juan: ¿Dónde está Elena?
Carolina: No sé. Pensaba que estaba en la mesa
cuando estábamos afuera.
Juan ve una
carta en el plato de Elena.
Juan: Aquí hay una carta…escrita por Elena.
Carolina: ¿Qué dice?
Juan: Queridos vecinos, muchas gracias por invitarme
a su casa. No conozco a muchas personas aquí y me siento bienvenida en mi nuevo
pueblo por ustedes. Pero, tengo muchas cosas que organizar en mi casa y no
necesito entrometerme en su cena ni en la relación de Juan y Carolina. Están
comprometidos y les deseo lo mejor a ellos y a ustedes dos. Muchas gracias por
la invitación. Nos vemos pronto. Saludos, Elena
Carolina: Dios mío. A tu madre no le va a gustar esta.
Juan: Sí, ya lo sé. Creo que voy a mostrarle la
carta antes de la cena para evitar una situación desagradable.
Carolina: Sí, entiendo.
Juan va a la
cocina para hablar con su madre y mostrarle la carta. Ella no está feliz, pero
ella no dice nada. Juan regresa a la mesa y oye a Carolina hablar con su
teléfono celular. Espera detrás de la puerta.
Carolina: ¿Miguel, qué quieres ahora? Te ofrecí mi
cama la otra noche y ahora me llamas otra vez. ¿Una noche no es
suficiente?...Entiendo…Pero, necesitas controlar su problema. No puedes quedarte
en mi cama cada vez que te ocurre. Eres un borracho. A nuestra abuela no le
gustaría...Bueno primo, ten cuidado. Si necesitas ayuda, llama a tu hermana.
Adiós.
Juan entra.
Juan: ¿Quién era? ¿Un hombre en tu cama…un hombre en
tu teléfono…hay más?
Carolina: Nooooo. La persona en mí cuarto la otra
noche era mi primo, Miguel, el mismo con quien hablaba ahora por teléfono. Estaba
borracho la otra noche y no se sentía bien. Necesitaba mi ayuda entonces y
ahora. Pero ahora yo le dije que no.
Juan: ¿Y nada más? ¿Por qué te costó tanto decírmelo?
Carolina: Estabas muy enojado y no tenía mucho
tiempo para explicártelo.
Juan: Está bien. ¿Cuando voy a conocer a tú primo
Miguel?
Carolina: (Aliviada) Pronto. Pero tengo hambre.
¿Necesita tu madre mi ayuda?
Juan: No, está bien. Mira, aquí viene.
Augusta entra
con la comida y la familia come en silencio. Después de la cena, Augusta se va
de la mesa sin hablar nada.
Carolina: Lo siento que tu madre no le guste. ¿Sabes
por qué?
Juan: Tengo una idea, pero no te preocupes.
Carolina: Vale. ¿Me acompañas a mi coche?
Juan: Sí, ¿estás lista?
Carolina: Sí.
Juan: Vamos, querida.
Carolina y Juan
caminan hacia la puerta. Pero cuando están al frente de la puerta, ésta se abre
y está allí el hermano de Juan. Carolina se queda boquiabierta. Juan está paralizado.
¿Es Carolina una mentirosa? ¿Era la persona
en su habitación realmente su primo borracho, Miguel? ¿Es el hermano de Juan el
padre del bebé?
– Por Lauren y
Adriana
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